Un pastor de Córdoba en el camino del Papa León

Nov 4, 2026 | Actualidad, Bicentenario Esquiú 2026, devoción, Eventos, Fray Mamerto Esquiú


El Beato Mamerto Esquiú habita los espacios del Arzobispado de Córdoba, la casa que recibirá a León XIV el 10 de noviembre.

El martes 10 de noviembre, después de la misa en FAdeA, el papa León XIV llegará al Arzobispado de Córdoba. Desde uno de los balcones, saludará a la multitud reunida sobre la avenida Hipólito Yrigoyen, el mismo balcón al que se asomó Juan Pablo II la noche del 7 de abril de 1987, cuando miles de jóvenes cantaban y él les respondió con humor: “Queridos jóvenes de Córdoba, el Papa también duerme”. Después almorzará con el cardenal Ángel Rossi, descansará y pasará por la capilla. Serán unas pocas horas en una casa donde lo espera un rostro muy querido para la Iglesia cordobesa.

Fray Mamerto Esquiú está presente en ese edificio. Su imagen de cuerpo entero recibe a cada visitante en el hall de entrada, con la mano sobre el pecho, un libro en la otra y el cordón franciscano ceñido a la cintura. Su busto acompaña la biblioteca, el salón amplio y luminoso de la planta baja, y en la imagen se lee «PADRE ESQUIÚ». Y su retrato preside el fondo de la capilla, a la altura de la mirada de quien reza. Hoy está solo: el ángel que lo acompañaba está en restauración.

Esa presencia tiene historia. Esquiú aceptó por obediencia el obispado de Córdoba en 1880, después de haberlo rechazado. Lo gobernó poco más de dos años, y ese tiempo alcanzó para que quienes lo conocieron y lo estudiaron dejaran escrito lo mismo: un obispo pobre, cercano, misionero que recorrió su diócesis enorme, repartió lo que tenía y vivió el cargo como servicio. Sus restos descansan en la Catedral de Córdoba.

Córdoba se prepara para recibir al sucesor de Pedro con la alegría de un pueblo que se sabe visitado. En la puerta, en la biblioteca y en la capilla, un pastor beato acompaña el paso de otro pastor.

Que Esquiú, que amó a esta tierra y la sirvió hasta el final, nos acompañe con su intercesión a recibir al Papa León como él recibía a su gente: con la puerta abierta y el alma dispuesta.

*Comunicación causa del Beato Fray Mamerto Esquiú.

Categorías