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Biografía

 

Venerable Mamerto Esquiú (1826 -1883)

En la hermosa y norteña Catamarca, en Piedra Blanca, un 11 de mayo de 1826, nace el niño Mamerto de la Ascensión Esquiú. Sus padres, Santiago y Maria de las Nieves, y sus hermanos Rosa, Odorico, Marcelina, Justa y Josefa, configuraban una familia sencilla, trabajadora y de vida cristiana.

Fray Mamerto Esquiú, con unción los recuerda en su diario: “Seis éramos los hijos venturosos de estos padres tiernos que, son bienes de fortuna y en humilde estado de labradores, eran felicísimos en la tranquilidad de su virtud… y en las dulzuras de una vida abocada a su familia y a Dios…”

A los 5 años de edad, su madre lo vistió con el hábito de San Francisco, en cumplimiento de una promesa que hiciera por su restablecimiento, al nacer gravemente enfermo. Mamerto, en calidad de aspirante a la Orden, contando apenas con 10 años, entró al convento franciscano de Catamarca.

Constumbres del Venerable Esquiú https://www.elesquiu.com/sociedad/2019/3/3/costumbres-del-venerable-esquiu-316094.html

Entró en 1841 ingresó al noviciado entre los Frailes Menores de la Provincia de la Asunción en Argentina. El 15 de mayo de 1849 celebró su primera Misa. Como sacerdote se distinguió particularmente en la predicación, ministerio por el cual fue apreciado no sólo en los ambientes eclesiales sino también en los políticos.

En 1853, al pronunciar el sermón sobre la Constitución Nacional, pidiendo por la paz y la unión de los argentinos, se hace conocido en casi todos los ámbitos de la Nación.

Sus llamamientos a la paz, a la hermandad y a la colaboración civil contribuyeron a crear el clima socio-cultural para el nacimiento del nuevo Estado Federal Argentino. En espíritu de servicio y evangelización, entre 1855 y 1862, el padre Esquiú aceptó también desempeñar un papel político activo, como diputado y miembro del Consejo de Gobierno de Catamarca.

Deseoso de volver a la vida franciscana regular, obtuvo el traslado en 1862 a un convento de misiones en Tarija, Bolivia, como misionero apostólico, con el propósito de llevar una vida más austera y oculta.

En 1870 fue propuesto a la sede episcopal de Buenos Aires, pero se consideró indigno y, por tanto, se alejó del país peregrinando a Tierra Santa, a Roma y a Asís.

En 1877 peregrinó a Tierra Santa. En Jerusalén desea permanecer hasta el fin de sus días, sin embargo, la obediencia lo regresa a su patria con el mandato de cooperar en el restablecimiento de la vida regular entre los religiosos.

En 1879  rechaza nuevamente el nombramiento como Obispo de Córdoba, pero el Sr. Nuncio le dice: “Es voluntad del Santo Padre que Ud. sea Obispo de Córdoba”, a lo que Fray Mamerto responde: “Si el Papa lo quiere, Dios lo quiere y acepta. Así se convierte en pastor y padre solícito de esta diócesis mediterránea.

Fue consagrado el 12 de diciembre de 1880, y Córdoba luego de tres años vuelve a tener cabeza espiritual. Fue caritativo y generoso ante toda necesidad, celoso en su ministerio, manso y humilde en su expresión, pobre al máximo y sacrificado, se impone realmente por la práctica de las virtudes, proponiendo la santidad como corazón de la vida sacerdotal y del compromiso cristiano. El fundamento de su extraordinaria actividad pastoral fue la intensa vida de oración y de unión a Cristo.

Predicó en casi todas las iglesias y capillas de Córdoba, dio ejercicios espirituales en varios lugares; y los monasterios, hospitales  cárceles fueron testigos del paso y de la voz del infatigable Obispo. Creó el Taller de la Sagrada Familia, lugar de trabajo para las mujeres sin recurso, y llevó a cabo diversas obras de esta índole en estrecha colaboración con los párrocos. El Seminario de Córdoba se vio enriquecido por la labor promotora de Fray Mamerto con el restablecimiento de los estudios teológicos.

Su segundo año de Episcopado fue como “campesino” yendo de pueblo en pueblo, recorriendo la campaña. Río Cuarto, Río Segundo, Tulumba, Jesús María, Bell-Ville entre otros, fueron testigos de la presencia paternal de Fray Mamerto, quien no solo administraba los sacramentos, sino que dedicaba gran parte de su tiempo a escuchar a sus fieles.

Marcado por las fatigas apostólicas muere en plena actividad de celoso Pastor, en la posta de “El Suncho, Catamarca, el 10 de enero de 1883.

Fue declarado Venerable en 2006. El milagro propuesto para la beatificación se produjo en la diócesis de Tucumán, en Argentina, en el año 2016 en favor de una recién nacida con osteomielitis femoral grave.

El 18 de junio de 2020 el Papa Francisco promulgó el Decreto sobre el milagro atribuido a la intercesión del Venerable Siervo de Dios Mamerto Esquiú. Dicho decreto posibilita la Beatificación de fray Mamerto Esquiú, la cual queda en manos de nuestra Santidad Francisco quien designará la fecha mediante una Bula Papal.

Promulgación del decreto desde el Vaticano

Mirá el comunicado de la Provincia Franciscana 

 

Vacío
Nacimiento

Mamerto de la Ascensión Esquiú nació el 11 de mayo de 1826, en Piedra Blanca, provincia de Catamarca. Fue bautizado de manera inmediata por el Padre Fray Francisco Cortés, amigo de la familia. 

Familia

Mamerto fue el segundo hijo de Santiago Esquiú, ex soldado español​ y de María de las Nieves Medina, oriunda de la zona e hija de una de las familias más antiguas de la provincia. Tenía 5 hermanos. Él mismo destaca en sus padres la humildad, la ternura, la dulzura de una vida dedicada a la familia y a Dios. Santiago y María habían cultivado en él un gran amor por San Francisco.

Viajes

 

Piedra Blanca
San Fernando del Valle de Catamarca
San Juan de Cuyo
Anjuli
La Rioja
Polcos (Valle Viejo)
Tucumán
Montegasta
Miraflores (Capayan)
Paraná

 

Salta
Jujuy
Perico
Volcan
Maimara
Tarija
Chuscales
Negra Muerta
Poyota
Barrios
Tinenya
Patanca

 

Sucre
Tucumilla
Guancairo
Condorhuasi
Catamaquì
Zapingo
Palca Grande
Taraquira
Sivinga mallu
Joscorumi
Calapalla
Esquire
Yantapacheta
Tatacoa

 

Perú
Ecuador
Bolivia- Perú
Suipacha
Tupiza
Choroma
Oploca
Chorillos
San Vicente
Pozo Clavado
S. Cristobal
Canchas Blancas
Vizcachillas
Tapa Quilcha
Ascotan
Santa Bárbara
Chinchin
Calama
Miscante
Culupo
Cobija

 

El Callao
Guayaquil
Lima
Cobija
Yavi
Humahuaca
Jujuy
Catamarca
Córdoba
San Lorenzo
Rosario
Montevideo
Rio de Janeiro
Gibraltar
Cataluña-Marsella
Isla friould
Genova-Roma
Napoles
Jaffa-Israel
Jerusalén

 

Asís-Loreto-Roma
Asís-Monte Alverna-Genova
Buenos Aires

 

Buenos Aires
Catamarca
Valle Viejo
Santa María
La Merced
San Pedro de Guasayán
Paclín
Paclin
Chacarita de los Padres
El Rodeo
Salta
Metan
Río Pasaje
Aluralde
Vipos
La Puerta (Catamarca)
Amadores
Los Troncos
San Pedro de Guasayán

 

Viajes como Obispo de Córdoba (1881 – 1882)

Córdoba
Rio Cuarto
Rio Seco
Tulumba
Tortugas
San José de la Esquina
Cruz Alta-Cañas-Saladillo
Fraile Muerto (Bell Ville)
Piquillín- Mercedes-La Carlota
Villa Nueva
Rio II
Ballesteros
Villa María
Litín-Cañada de San Antonio-San Eusebio-Florentino-Terceranos-Cuarto de San Justo
Sacanta-Concepción- Arroyito-Las Cañas

La Rioja
Recreo-Medanito-La Rioja
Estanquito – El Quebracho- Santo Domingo- San Antonio
La Lata
Jesús María-El Médano- Casa de Piedra
El Carril (La Guardia)-San Miguel-El Suncho
Suncho- Avellaneda- Córdoba.

Estudiante en el Convento Franciscano

Comenzó sus estudios en la Escuela del Convento Franciscano de Catamarca en 1835 junto a su hermano Odorico, alojándose en la casa del Maestro Elías Nuñez. Un año después ingresó al Convento Franciscano de Catamarca en calidad de postulante, tenía 10 años. Los primeros dos años se dedicó a completar sus estudios y los 12 años comenzó el aprendizaje filosófico.

Se incorpora al Noviciado como “frailito” a los pocos días de la muerte de su madre, por un año, antes de ser admitido a la profesión. Demostró ejemplar conducta en el cumplimiento de sus deberes.

Formación (como estudiante de jurisprudencia y otros conocimientos)

Desde niño su entretenimiento fue con los libros. Aprendió sobre historia, ciencias naturales, matemática, historia universal, traducía francés e italiano.

Desde 1838 a 1840 estudió filosofía, dando un examen que lo habilitó para iniciar sus estudios en Teología. También estudió Derecho Civil, conocimiento que le fue muy útil en su tiempo en Tarija, ya que era muy consultado en asuntos de derecho.

Profesión solemne

Emite su profesión solemne los 16 años, el 14 de Julio de 1842 en manos del Padre Fray Ramón de Quintana, que lo comprometían de manera definitivamente con su vocación.

Escuela Conventual

A los 17 años, comenzó a ejercer la docencia en la Escuela de San Francisco; al poco tiempo fue designado director de la misma. En su trabajo en la institución se destacó la supresión de la pena de azotes, su gran influencia en la mejora de la enseñanza de la escuela, su ejemplo, modales y consejos con los niños.

Ordenación sacerdotal

En Julio de 1848, con 22 años, recibió la ordenación sacerdotal del Obispo Eufracio Quiroga Sarmiento en San Juan.

Profesor de Filosofía

En 1845, año que fallecía su padre, a pedido de sus superiores, comenzó a dictar filosofía. Presentó oposición a la cátedra de filosofía obteniendo la distinción más alta. Tenía sólo 19 años.

En 1850 fue nombrado profesor de la Cátedra de filosofía del Colegio Seminario por el gobernador de la provincia. Introdujo numerosas reformas beneficiosas, incluyendo como materias obligatorias a los estudios de gramática, castellana, ética y geografía. “Enseñaba como el mejor de nuestros pedagogos”.

Primera misa

Dio su primera misa en el Convento de Catamarca el 15 de Mayo de 1849.

En el Colegio de la Merced

Creado el Colegio Seminario o Colegio de la Merced, el Padre Esquiú fue llamado para dirigir la cátedra de Filosofía. Se lo admiraba por la claridad y erudición, por las brillantes explicaciones que daba sobre los asuntos que trataba.

Primer Sermón / el célebre Sermón

Pronunció su primer sermón el 4 de Octubre de 1851 con motivo de la Fiesta de San Francisco, desde allí ya era respetado y apreciado por su elocuencia, por su saber.

Su célebre sermón “Laetamur de Gloria Vestra” fue enunciado en la Iglesia Matriz de Catamarca, el 9 de Julio de 1853; con motivo de la jura de la reciente Constitución Nacional. Su oratoria capturó a los oyentes y lectores de tal sermón, y se comenzó a nombrar a Fray Mamerto como el “Orador de la Constitución”. Otorgó una perspectiva religiosa, enseñando, en palabras del mismo Dalmacio Vélez Sarfield, que las leyes políticas eran también leyes Divinas en cuanto conducen a los pueblos por el camino del orden y de la civilización.

Tarija / Sucre

Los acontecimientos que se precipitaban en la Patria provocaron en Mamerto mucho desánimo, y como siempre había tenido la ilusión de ir al convento franciscano de Tarija, Bolivia; vio allí la posibilidad de su traslado. A mula y a caballo, atravesó montañas, bosques y ríos, pasando por Tucumán, Salta y Jujuy.

En 1862 llegó a Tarija, para consagrar su vida a la oración y al estudio. Allí fue requerido para realizar predicaciones cuaresmales, confesión de enfermos de fiebre amarilla, evangelización de los chiriguanos y enseñanza de Teología. En 1864, por propuesta del Arzobispo de Sucre, Fray Mamerto se trasladó allí. Al poco tiempo fue designado profesor de Teología en el Seminario y colaborador directo del Arzobispo; a su vez continuaba con su tarea de predicación.

En Tierra Santa

Por propuesta de su hermano, y luego de un anhelado proyecto, emprendió su viaje a Tierra Santa en 1876.

En Roma se dedicó un mes a visitar iglesias y monumentos religiosos; en dos oportunidades tuvo la satisfacción de visitar y recibir la bendición del Papa Pío IX.

Luego se dirigió a Jerusalén, cuando llegó realizó un gesto: se bajó del coche y besó la tierra. “Me bajo y beso la misteriosa tierra que por un inmenso beneficio de la divina Misericordia recibe a un gran pecador”. Se hospedó en el Convento Franciscano, visitó cada uno de los lugares de la vida de Jesús. En él dejaron una impresión profunda que caló hondo en su espíritu.

Después de casi un año en Palestina, fue llamado a Roma por el General de la Orden, allí le comunicó su regreso a su Patria; y su misión: el restablecimiento de la vida según el ideal de San Francisco, como un humilde obrero.

Obispo de Córdoba

Su gobierno pastoral en Córdoba fue de 1880 a 1883. Preconizado Obispo de Córdoba por el Papa León XIII el 27 de febrero de 1880 expidiéndose las Bulas del nombramiento el 24 de marzo de 1880. Llega a Córdoba el 1 de enero de 1881 a las 20:30.

Recibe la Ordenación episcopal el 12 de diciembre de 1880 en la Basílica de San Francisco de Capital Federal por el Arzobispo de Buenos Aires Federico Aneiros. La toma de posesión el 16 de enero de 1881. Escribió dos Cartas Pastorales, la Primera el 7 de Marzo de 1881 y la segunda el 25 de mayo de 1881.

Información completa como Obispo de Córdoba en su sección propia.

Muerte

Muere en plena actividad de celoso Pastor, en la posta de “El Suncho”, Catamarca, el 10 de enero de 1883.

En el Archvio digital de Esquiú las oraciones fúnebres en reconocimiento a su labor.

En la sección El Corazón de Esquiú, la crónica de lo que pasó con su corazón.

Himno